martes, 4 de diciembre de 2007

superando adversidades...

Es muy sencillo ser un equipo de mitad de tabla y sin aspiraciones ni presiones ir escalando posiciones para festejar un mediocre puesto que permita jugar una promoción para ascender, tiene un poco más de complejidad pero tampoco no deja de ser fácil ganar un torneo a costa de otro equipo que lo pierde inexplicablemente. es complicado ser el mejor team del torneo y validarlo hasta el final del mismo pero lo más dificil (y tal vez la mayor prueba de grandeza) es lograr la salvación de nuestro equipo.

Tuvimos que sufrir la muerte: llevando varios puntos de ventaja, jugando mejor que el resto, casi sin goles en contra e incluso goleando al finalmente campeón los osmonik se encaminaban a un título seguro. con mayor o menor nivel de excusas (lesiones, suspensiones, fixtures que obligaban a jugar dos partidos un mismo día, etc) pasamos por la instrascendencia (empates) para terminar en la humillación futbolística (explicitado en nuestras derrotas, la finalización anticipada del campeonato y nuestro tercer puesto), encima todo lo ocurrido bajo un contexto de fixture favorable o benévolo.

Si las posiciones finales determinaron que nuestro rival sería el único equipo del campo que goza una paternidad sobre los osmonik, si los finales, the police y un campamento laboral hicieron que el asado infalible solo pudiese brindar la suerte del campeón a la versión futbol 5 de los osmonik, si el despertador de sebastián no logró despertarlo para que arribe a tiempo al partido....no solo
éramos un equipo difunto sino que también tenía enfrente una serie de adversidades.

Teniendo presente que arrancábamos con uno menos utilizamos algunos artilugios para demorar el inicio del match: la conveniente (pero casual?) ausencia de canilleras de un compañero , la tardanza en el sorteo y nuestra tradicional ronda. Ante un rival técnicamente superior, la consigna era clara, había que mantener el cero corriendo mucho para eventualmente después obtener alguna ventaja. Y lo logramos.

Una vez arribado sebastián y acomodado en la cancha el pleito no solo se emparejó sino que hasta se nos hizo favorable (un favorable relativo ya que tampoco contamos con situaciones clara de gol pero sí que suman para el ping-pong de estudio futbol). Una doble amarilla exagerada y poco equitativa hicieron que nos quedáramos nuevamente con uno menos y a partir de allí fue que sufrimos dos situaciones de gol claras que fueron mal aprovechadas por el rival y luego finalice el primer tiempo.

En el descanso todos fuimos a refrescarnos pero nadie se quejó del calor. Criticamos la labor del árbitro pero nos concentramos en ver cómo podíamos obtener ventaja de su desempeño.

El segundo tiempo encontró al rival con la pelota y algunas chances de gol. Los osmonik, en inferioridad numérica, se las ingenieraron para tomar posesión del balón tanto tiempo fuera posible a través de pases cortos y tratar de crear algo de peligro a través de jugadas individuales producto de las cuales tuvimos algunos corners a favor y tiros libres de los que en otra época hubiésemos gozado mayor puntería.

Sobre el final del partido y por virtudes del rival, cansancio de nuestra parte y distracciones defensivas (más alguna que otra ocasión en la cual fuimos a atacar con más gente de la que defendía), sufrimos para mantener el arco en 0, así llegó un cabezazo claro, un tiro libre indirecto y dos manos a manos que fueron increiblemente errados por el rival.

Por si fuera poco nuestro central debió salir del campo de juego ya que en teoría había sufrido una lesión y había permanecido unos instantes tirado cerca de nuestra área. Posteriormente supimos se traba de un desgarro que lo dejará inactivo hasta el 08 con lo cual no regresó y debimos terminar el partido con dos players menos. La percusión invadió la defensa y el silencio debió situarse en el mediocampo, pero no quedaba tiempo para más. La inferioridad numérica no impidió el empate esperando que la equidad numérica de futbolistas en cada equipo venga acompañada de una victoria.

Así es como los osmonik en la revancha podrán convertirse en un equipo del montón (como los que abundan en el campo) o podrán demostrar su grandeza. Cualquiera puede vivir en diferentes posiciones incluso siendo siempre el primero, pero solo unos pocos pueden alcanzar la cima, caer, enfrentar mil adversidades y volver a levantarse.

Aunque no lo valoremos ni tal vez lo notemos estamos realizando una hazaña.

El domingo sabremos si los osmonik construyeron su salvación.

Agustín