domingo, 5 de agosto de 2007

Santiago "zaba" Zabalza




Tengo el honor de reseñar a quien se erige como el diamante del plantel osmonikeano. Si, todos saben de quien hablo, ademas es altamente probable que hayan leido el título antes de leer estas líneas, pero nunca esta de más nombrar al mágico Santiago Zabalza.




Si bien las redes le son esquivas desde tiempos inmemoriales, cada jugada en la que el susodicho entra en contacto con el balón es diferente, especial, hasta se podría decir no osmonik. Claro, en un equipo caracterizado por el juego fisico y rudo, que pregona los goles de quilombo de area y recurre a la pelota parada como permanente afluente, zaba otorga esa cuota de magia, de gambeta y desborde que el resto del plantel envidia y agradece al mismo tiempo.



Haciendo oídos sordos a las limitaciones oftalmológicas que lo aquejan, zaba recorre las bandas y carriles como una saeta, enfundado en sus humildes pero resistentes gafas de vidrio orgánico, sabiamente custodiadas por su inmortal vincha. Rumores circularon acerca de la presión de diversos sponsors para que nuestro astro recurra a anteojos más "deportivos" si se quiere, pero nada concreto aflora en el horizonte.


Dueño de una humildad sin parangón, rara vez se lo vio desorbitado por alguna pequeña victoria, llámese un gol, llámese un caño. Zaba juega y hace jugar. Fabricante de prodigiosas gambetas , acompañandas de su vertiginoso pique corto, no duda a la hora de desprenderse del balón, de hacerlo circular, cosa que no suele abundar en los jugadores de su estirpe.


Si bien muchas veces la prensa le fue contraria, quizás a causa de su negativa a hacer declaraciones más allá de alguna que otra bomba esporádica, los que lo conocemos sabemos y siempre supimos que zaba es de esos jugadores que cuando las aguas están agitadas toma el timóm para dirigir a su equipo a la victoria. Los legos lo han tildado de pechofrío, producto de sus sospechosas y cotidianas llegadas tarde o bien sus famosos "recreos de 10 minutos" con los que suele honrarlos, pero nuevamente zaba ignora a la barbarie y responde con fútbol, que es lo que mejor sabe hacer, sin contar su cotidiano servicio y militancia pro-yankee en recintos universitarios.


Gracias zaba por deleitarnos con tus regates, por deslumbrarnos con tus gambetas y por tener esa paz que tantas veces nos hace falta. Los osmonik, como todos los que tuvieron y tienen el honor de compartir el verde cesped con vos, te saludan.








3 comentarios:

Anónimo dijo...

...desde las lejanas tierras del arco enemigo, vemos llegar un fiel guerrero Osmonikeano, el buen pastor "Zaba" Zabalza acechando... (Vers. II, Cap, CLXII, Coplas from White Lion)

Anónimo dijo...

estas igual, jaj

Anónimo dijo...

Aguante Ezequiel "Rabino" Moralejo carajo