Ante la negativa de nuestro usual redactor de reseñas partidarias, me hago cargo de tal responsabilidad pasándoles a contar a nuestro cada vez más escaso público lo que fue el domingo que acaba de pasar, quizás, el domingo más triste del ciclo osmonikeano versión 2007. Es que, a pesar de conservar el invicto, hemos retrocedido una posición y abandonamos la tan preciada punta.
Nuestro (por ahora) verdugo fueron Los Muchachos de Panelo: un grupo de pequeños hippies zurdongos amigos de nuestro gordo pateador de tiros libres que cayeron fumando lo poco que quedaba del pasto del campo, antes labrado por ovejas (según me he enterado recientemente).
Paso a contar rápidamente del encuentro. Llegada tardía de nuestro artista plástico (inicialmente suplantado por el lesionado y rengo arquero) y descontrol osmonikeano en defensa. Un centro exquisito de aquel cuyo apellido supo ser abolido en los 70 y cabeza de un longo con forma de palmera y nombre de mujer. Todo se hacía cuesta arriba.
Sin embargo, pronto iba a dar resultado nuestra fórmula y tras un centro delicioso del ya mencionado obeso apareció la humanidad de nuestro largo lateral izquierdo y luego de una serie de confusos hechos la pelota entró y los muchachos se la comieron toda. 1-1 y al entretiempo.
El segundo tiempo empezó con dudas pero pronto el equipo fue a buscar lo que necesitaba para su tranquilidad, es decir, el triunfo. Y este iba a llegar mediante la zurda del amigo de los hippies después de un rebote impresentable del arquero contrario, que no presentó más falencias que la recién mencionada. 2-1 y se escuchó una voz que dijo: "Pero que huevos que tenés!!". Había aparecido el candidato al título y daba vuelta un partido chivísimo.
Sin embargo, lo bueno dura poco y más si no sos mezquino y jugás a lo Mostaza Merlo (quien diría con su característica voz "Nosotros no perdimos"). En la búsqueda de cerrar el resultado y ponerle un moño al partido, el equipo se adelantó en un corner y en una contra que ellos supieron manejar bien (con complicidad de la dubitativa defensa y el cansino retorno de los volantes), la pelota entró cruzada, abajo, ahí donde duele. 2-2 y un punto menos.
Un párrafo aparte merece el episodio del final del partido. Impresentable actitud del juez al terminar el partido con la pelota entrando al área panelista, agarrón y "penal" no cobrado, insultos y nuestro Contempomi otra vez a las ñapis. Tras una serie de encontronazos, lograron separarse y nadie entendía nada. O algo así. Esperemos que la pena con nuestro lateral sea leve.
Ballena ganó a lo Osmonik y tiene la punta. También tiene un fixture promisorio y se habló de prenderle una vela a los Muchachos (si es como en el tema de Intoxicados, seguro se copan). Sin embargo, Osmonik, no está muerto quien pelea.
La Ballena quería la punta y ahora la tiene. No vaya a ser que le entre toda.
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